16 errores al elegir juguetes eróticos… ¿Qué demonios he comprado?

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Llegas a casa, desenvuelves con impaciencia el paquete y… Pero qué he comprado. Hace más de 15 años desde que la serie Sexo en Nueva York hiciera mundialmente famoso el conejito rampante, probablemente el vibrador más vendido hasta la fecha. En este tiempo, las marcas de juguetería erótica han impuesto la innovación a sus productos. Hay casi de todo para todos. Especialmente para las mujeres que son, según las encuestas, quienes más consumen estos artículos y quienes más los conocen. Aunque el mercado se va abriendo a los hombres y los hombres al mercado, aún quedan tabúes, dudas y errores muy comunes al enfrentarse a proceloso y vasto mundo de los juguetes eróticos, por eso, hoy os contamos 16 errores que solemos cometer a la hora de cobrar juguetes eróticos. Vamos allá:

  1. Error nº 1: Los juguetes sexuales son solo para mujeres. Es cierto que en la última década el mundo de los juguetes eróticos ha estado mayoritariamente dirigido a mujeres. Pero es una tendencia que va cambiando y hoy en día existen cada vez más productos dirigidos a hombres, sea cual sea su orientación sexual. Por ejemplo, uno de los productos que más compran nuestros clientes masculinos en nuestra tienda son los masturbadores.
  2. Error nº 2: Pedir a tu grupo de amigos que te acompañe a comprarlo. A la hora de acudir a un sex shop o tienda erótica las multitudes no son buenas consejeras. Las visitas con amigos pueden irse un poco de las manos, principalmente porque muchos hombres caen en tópicos innecesarios y a menudo inútiles cuando hacen excursiones grupales. Además, esto puede hacer que te sientas intimidad@ y finalmente no decidas bien tu juguete.
  3. Error nº 3: No preguntar (I) por listillo. Parece sencillo. Vas buscando un vibrador y, como su nombre indica, lo que tiene que hacer es vibrar. El problema es que hoy en día un simple vibrador tiene más modos y velocidades que esa cinta infernal a la que te subes en el gimnasio. Así que lo mejor es preguntar y asegurarte de que sacas el mayor partido a tu compra.
  4. Error nº 4: No preguntar (II) por vergüenza. Aún hay quienes compran preservativos en el supermercado y los esconden hábilmente bajo las magdalenas solo por no tener que pedirlos a un ser humano y soportar su mirada. Las dependientas de nuestra tienda erótica están entrenados para facilitar las conversaciones. Una curiosidad es que los chicos se sienten menos cohibidos a preguntar sus dudas a mujeres, ya que si es un hombre entra en juego el tema de las comparativas o el miedo a lo que puedan pensar de ellos.
  5. Error nº 5: Pensar que el juguete puede ‘sustituirte’. En multitud de ocasiones hemos escuchado a los hombres que entran en nuestras tiendas decir que no entienden el porqué su pareja puede utilizar un juguete sexual, si ya están ellos para satisfacerlas. Es un pensamiento que se va desterrando, pero que aún persiste y que tiene que ver principalmente con la inseguridad y la falta de autoestima. Hay que recordar que los juguetes tienen una función y tu pareja tiene otra. Hay que entenderlo como un vehículo que ayuda, no que reemplaza.
  6. Error nº 6: Yo no lo necesito. Probablemente necesitar, no. Al igual que tampoco necesitas un alto porcentaje de todo lo que atesoras, pero que te hace la vida un poco más fácil y divertida. Esa es precisamente la función de un juguete erótico: ser un plus para tu vida sexual. El pensamiento de ‘a mí no me hace falta’ es muy común, pero a medida que se va probando y sintiendo, la mirada empieza a hacerse más abierta y más dispuesta hacia los juguetes.
  7. Error nº 7 : Si te gusta la penetración, eres homosexual. Éste es uno de los grandes tabúes en lo que a juguetes masculinos se refiere. En muchos casos, cuando le preguntamos a los chicos si utilizan algún juguete anal nos responden que no son gais. Hay que explicar entonces que una de las zonas más erógenas del hombre es la próstata, también conocido como punto P. Estimular esa zona provoca orgasmos más intensos y prolongados y se puede efectuar de diversas maneras, con masajeadores o a la manera tradicional, con los dedos.
  8. Error nº 8: Usar en pareja solo los juguetes para ella. Si el concepto básico de un masturbador masculino y un vibrador dirigido a mujeres no es tan diferente ¿por qué no usarlo de una forma similar? Hay una idea de que la masturbación es todavía una cosa muy masculina y muy en solitario. Un vibrador lo incorporas perfectamente al juego en pareja, pero una vagina o un masturbador cuesta más.
  9. Error nº 9: Dildos y vibradores son lo mismo. Es una confusión habitual, pero entre esos elementos hay una diferencia importante y básica: la vibración. Los dildos (mal llamados consoladores) suelen tener apariencia de pene o fálica, de generosas proporciones, y no tienen ningún dispositivo eléctrico o electrónico. Los vibradores sí tienen dispositivo eléctrico y sus formas son más diversas, desde los estimuladores de clítoris, a los dobles, para clítoris y vagina, pasando por los que se centran en el Punto G. Estas dudas lejos de desmotivar deberían servir para incitar.
  10. Error nº 10: El lubricante no es necesario. Muchas personas siguen pensando que la lubricación es un reflejo de la pasión. Pero lo cierto es que no es una ciencia exacta y a veces no sucede como esperamos, sea por nuestros hábitos alimenticios, estados de estrés, cansancio, nivel de producción de estrógenos o simplemente por reacciones de nuestro cuerpo. Por ello, el lubricante es una buena idea, tanto en las relaciones como en el uso de complementos eróticos.
  11. Error nº 11: No limpiar correctamente los juguetes antes y después de usarlos. Sí, han de limpiarse antes y después de usarlos y ser especialmente concienzudos con los que vayan a usarse para la penetración. Debido a los distintos materiales que existen, cómo limpiarlos es una muy buena y necesaria pregunta a realizar a quien nos venda el producto. Los dildos y juguetes de silicona de grado médico que no llevan incorporado un motor se pueden hervir para esterilizarlos. Esto es muy recomendable hacerlo con los dildos y plugs anales. ¿Y después? La mayoría de juguetes vienen acompañados de una bolsa donde protegerlos debidamente del polvo y la suciedad. Si tienen algún componente eléctrico, lo mejor es que nos preguntes sobre el modo de limpieza o leyendo las instrucciones.
  12. Error nº 12: No leo las instrucciones porque “esto no puede ser tan difícil”. Es lo mismo que pensaste cuando montaste esa estantería de Ikea y, recuerda, no fue una buena idea. En primer lugar, por las precauciones que hay que seguir con algunos juguetes. Con los anillos vibradores hay que rasurar o cortar el vello púbico para evitar que se enrede y cause dolor. Importantísimo también: nunca utilizar un juguete que no tenga base para uso anal, ya que corremos el peligro de que este se cuele en el ano y no podamos sacarlo. Y con los lubricantes hay que tener cuidado de no usar los que son de base de aceite si vamos a usar preservativo, ya que el aceite puede dañar y mermar la eficacia de este al igual que si tenemos un juguete de silicona hay que evitar el uso de aceites de base de silicona. Además, hoy en día las innovaciones hacen que ese juguete que a ti puede parecerte que solo tiene un par de usos pueda emplearse en unas cuantas cosas más que ni habías imaginado.
  13. Error nº13 : Comprar sin tenerlo muy claro. El mundo de la juguetería erótica es cada vez más amplio y diverso, así que si no quieres acabar comprando unas fascinantes bolas anales tras una excursión a por bolas chinas lo mejor es informarte. A veces sabemos que queremos algo, un accesorio para volvernos el mejor amante de nuestro barrio o una pequeña ayuda para lanzarnos a la piscina, pero quizás no sabemos cómo se materializa dicha ayuda. Para esto estamos los profesionales.
  14. Error nº 14 : Quiero devolver el juguete. Los juguetes por norma general no permiten devolverse. Aunque hay algunas excepciones: Solo se pueden devolver si el embalaje original del producto está precintado, es decir, que no pueda abrirse sin tener que romper el embalaje.
  15. Error nº 15: Los ‘tupersex‘ son solo para mujeres. Inicialmente servían para informar y educar, especialmente a las mujeres, y se realizaban en sus propias casas. Hoy en día se plantean más como reuniones más lúdicas, aprovechando por ejemplo despedidas de soltera. Aunque siguen siendo mayoritariamente femeninas, pueden organizarse también para hombres o mixtas, que al final, son las más divertidas porque, en relaciones heterosexuales, ellos han asumido el rol de que tienen que saber mucho de sexualidad. Pero lo cierto es que conocen muy bien su cuerpo, pero no tanto el de la mujer. Por eso plantean dudas muy divertidas y muy inocentes cuando encuentran el entorno cómodo en el que poder preguntar. El secreto para descubrir los orgasmos fingidos es el santo grial de estas reuniones, aunque no faltan los apuntes sobre técnicas para mejorar el sexo oral o cómo puede volverse un hombre multiorgásmico.
  16. Error nº 16: Olvidarte de la imaginación. La imaginación es el mejor juguete sexual jamás inventado, aunque a veces lo tenemos un poco atrofiado. Al igual que tu primer asalto sexual cuerpo a cuerpo quizás no fue el más hábil, con los juguetes también aprendemos a usarlos, a disfrutarlos y a sacarles el mayor provecho posible… Y eso es solo cuestión de práctica.

 

FUENTE: www.elpais.com

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